La ozonoterapia médica consiste en utilizar una mezcla de oxígeno y ozono en bajas concentraciones con fines terapéuticos. El ozono tiene propiedades antiinflamatorias, analgésicas y regenerativas.
Las infiltraciones con ozono son una opción terapéutica eficaz y segura para el tratamiento de diversas afecciones osteoarticulares, tendinosas y cutáneas. Utilizando un concentrador de ozono médico y guiadas mediante ecografía en tiempo real, garantizamos la máxima precisión en la aplicación, reduciendo al mínimo los efectos adversos.
Este tratamiento destaca por su potente efecto antiinflamatorio, analgésico y regenerador, con un perfil de seguridad muy alto y excelente tolerancia por parte del paciente.
Aplicaciones clínicas:
Infiltraciones osteoarticulares y tendinosas
Ulceras y heridas cutáneas
Autohemotransfusión con ozono para trastornos inflamatorios generalizados
¿Qué nos distingue?
Ecografía musculoesquelética para guiar cada infiltración con precisión.
Uso de ozono médico con aparatología de última generación.
Tratamientos personalizados con enfoque integral.
Mínimos efectos secundarios y rápida recuperación.
Esta terapia es ideal para pacientes que buscan alternativas efectivas y menos invasivas frente al dolor crónico, inflamación o procesos degenerativos.
¿Qué es la ozonoterapia?
La ozonoterapia médica consiste en utilizar una mezcla de oxígeno y ozono en bajas concentraciones con fines terapéuticos. El ozono tiene propiedades antiinflamatorias, analgésicas y regenerativas.
¿Para qué sirve el ozono en dolor?
Se utiliza principalmente en:
Artrosis (rodilla, cadera, hombro, columna).
Tendinitis y bursitis.
Dolor muscular crónico.
Hernias discales y lumbalgias.
Como complemento en infiltraciones avanzadas (ej. combinado con PRP).
¿Cómo se aplican las infiltraciones de ozono?
En mi consulta todas las infiltraciones son guiadas mediante ecografía, lo que garantiza:
Depositar el ozono justo en la zona afectada.
Maximizar el beneficio terapéutico.
Minimizar riesgos de dañar estructuras cercanas.
¿Qué beneficios aporta frente a otras infiltraciones?
Disminuye la inflamación y el dolor.
Mejora la oxigenación de los tejidos.
Estimula la reparación natural.
No tiene efectos secundarios sistémicos como los corticoides.
¿Es doloroso el procedimiento?
La aplicación es similar a cualquier infiltración. Puede resultar molesta, pero al hacerse ecoguiada y con anestesia local la tolerancia suele ser muy buena.
¿Cuántas sesiones son necesarias?
Depende del caso clínico:
Procesos agudos: 1–2 sesiones.
Patología crónica: suelen indicarse 3–5 sesiones, espaciadas semanalmente o quincenalmente.
¿Qué riesgos tiene la ozonoterapia?
El ozono es seguro cuando se aplica correctamente. Los efectos secundarios más frecuentes son:
Dolor o inflamación leve transitoria en la zona infiltrada.
Raramente, pequeños hematomas.
No se recomienda en pacientes con déficit grave de G6PD (muy poco frecuente).
¿Cuándo se notan los resultados?
Algunos pacientes sienten mejoría desde la primera infiltración; en otros, el efecto es progresivo y se aprecia tras varias sesiones.
¿Qué es la autotransfusión con ozono?
Es una técnica en la que se extrae una pequeña cantidad de sangre del paciente, se mezcla con una proporción controlada de oxígeno-ozono y se vuelve a infundir en la vena del propio paciente.
Se conoce como autohemoterapia con ozono.
¿Para qué sirve?
La autotransfusión con ozono tiene un efecto sistémico (en todo el organismo) y puede ayudar en:
Dolor crónico y procesos inflamatorios generalizados.
Fatiga crónica y fibromialgia.
Mejorar la oxigenación y circulación sanguínea.
Estimular el sistema inmune.
Recuperación en pacientes con desgaste físico.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
1. Se extrae una pequeña cantidad de sangre (similar a una analítica).
2. Se mezcla con la dosis médica adecuada de ozono.
3. Se reinfunde al paciente por vía intravenosa.
El proceso completo dura unos 30 minutos y se realiza en condiciones estériles y seguras.
¿Es seguro?
Sí. El ozono médico se utiliza en dosis precisas y controladas, adaptadas a cada paciente.
Al ser la propia sangre del paciente la que se reinfunde, no hay riesgo de rechazo ni transmisión de enfermedades.
¿Qué beneficios aporta respecto a otras terapias?
Actúa de forma sistémica, no solo local.
Potencia la capacidad antioxidante del organismo.
Mejora la microcirculación y oxigenación tisular.
Refuerza el sistema inmune.
¿Tiene efectos secundarios?
Es una técnica segura. En algunos casos puede aparecer:
Sensación de cansancio leve tras la sesión.
Molestia en el punto de punción (similar a una extracción de sangre).
No se recomienda en pacientes con déficit grave de G6PD (muy poco frecuente).
¿Cuántas sesiones son necesarias?
Depende del objetivo del tratamiento. Generalmente se recomienda un ciclo de 5 a 10 sesiones, una o dos veces por semana, y luego sesiones de mantenimiento según evolución clínica.
¿En qué se diferencia de las infiltraciones con ozono?
Autotransfusión: efecto general en todo el cuerpo.
Infiltración ecoguiada: efecto local y preciso en la zona del dolor o lesión.
En muchos casos ambas técnicas se pueden combinar para potenciar resultados.
Política de Privacidad | Política de Cookies | Aviso Legal
© Copyright Médico del Dolor | Todos los derechos reservados | Sitio web diseñado por Don Galeón